Sobre Persia.
Cuando éramos niños y había huelga de profesores,( ayy...la transición). Entonces la dirección del cole, concentraba a los niños en el comedor donde hacíamos un trabajo general...recuerdo aquel día, porque siendo libre el trabajo,se me ocurrió proponer, que nuestro mundo lanzase en paracaídas miles de toneladas de comida... de tiendas de campaña,de ropa, sobre el África...Por supuesto, en aquel tiempo el hambre en el tercer mundo era un asunto muy nuevo ...si bien por algún motivo, al director del cole le gustó tantísimo mi proyecto que como Ernesto Derossi en corazón, fui adulado delante de todos.Que orgullo aquel, en cuanto la infancia...la infancia...es la verdadera patria del hombre.Lo digo hoy, cuando me acuerdo de esos larguiruchos y afilados aviones y aquellos estrafalarios paracaídas infantiles...me acuerdo hoy, cuando al modo de Ernesto Derossi se me ocurre,que mucha mejor solución que bombardearon es lanzar en paracaídas el armamento necesario para contrarrestar los disparos de la policía... paracaídas y paracaídas de armas... porque en ocasiones es mejor que corra la sangre antes que perder otros 100 años la libertad.
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