De la segunda parte.
V.- De como ahora la extrema debilidad. En estas estamos todos,cuando tal y como sucedió en los días de la marcha verde,la nación se encuentra sin timón alguno.Porque ni se puede llamar timón, a cuanto hoy representa el buceador Pedro Sánchez,ni entre toda la cohorte de ministros, se adivina ninguno, con la suficiente fuerza y personalidad, para imponerse a semejante entramado,( la empresa no es fácil ),Y es que soñar es gratuito, y entre unos y otros, el reino está malherido, y no se adivina la hombría para relevar, ni por unos ni por otros, al citado Sánchez Castejón.