Loa de una moción de censura.

Las anécdotas personales,en muchas ocasiones, ayudan a endulzar un texto,en muchas ocasiones, salen a campo abierto, a campear con la complicidad del lector.Me encontraba hace unos días ,en uno de esos actos fantásticos, que aún perduran en las costumbres de occidente.( una boda ).Como quiera que fuera la cosa ,me senté al lado de un entrañable camarada de mesa...este hombre ,curtido en mil y una batallas del hogar, ( fantástico al fin ),fue apercibido, ya de antiguo, por la mujer, de que no bebiera mas vino...No obstante y como quiera que un día es un día...con gran audacia se gano al camarero...un chico oriundo de Venezuela...Poco a poco y sin querer ,toda vez que la mujer en mil y una conversaciones,el  oriundo se acercaba con discreción rellenándole la copa de buen vino...Ohhh,Ohh..muchacho ,ya sabía yo, que tu no eras español... sonreía abrumado por el buen trato...Después sonrió y quizás me guiñó un ojito de complicidad...en aquella camaradería de "guerra " que finalmente siempre encontramos los españoles...

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