Ernie Bedford ante los grandes fondos inmobiliarios.
Las olas...las olas rompían suaves,con una cadencia maravillosa,en la mas coqueta playa de Honolulu...¿ y el chalé ?.El chalé era de una belleza fulgurante,mucho mas allá de lo que os podéis imaginar...y es que a G.S. ( hombre de orden ),le gustaban las mejores cosas de la vida.Del Porsche bruñido en piedra,podía escucharse la voz melodiosa de Charles Aznavour...cantando," Venecia,que triste la vida sin ti...".Y es que la muerte...la muerte es ese asunto tan terrible...y sin embargo,¿ porqué otra cosa pudiéramos sustituirla ?.Por lo que respecta al nuevo día,parecía que se presentaba precioso,por lo que el financiero,( arropado con una mantita...),esperaba paciente que le trajeran su zumo de papaya de las 8.30.