Ernie Bedford acude de urgencia a París,
El crepúsculo quería herir,quería hablarnos con dolor, del palacio del Eliseo.Y es que aquella tarde de domingo,seguramente Macron, podía escribir los versos mas tristes, nunca concebidos.Además,si hubiéramos de ser sinceros,había mejorado muchísimo al piano,hasta el punto de poder considerarse un instrumentista muy virtuoso.Sabía...,que aquella tarde ,solo era un paréntesis,en la terrible época,que estaba viviendo Francia,y que mañana,volvería a enfrentarse a un día desquiciante,pero ahora...ahora la música, se expandía por palacio, de una manera que dolía...y dolía hasta el punto,que escuchándolo, Brigitte no podía sino evocar, a aquel veinteañero imposible,del que un día se enamorara perdidamente.Se dejaba querer la música ...y de alguna manera tocaba maravillosamente la vie en rosa...la canción del amor definitivo,la canción de Édith Piaf.
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